Es hora de tratar las pandemias como amenazas a la seguridad nacional, argumentan expertos

Es hora de tratar las pandemias como amenazas a la seguridad nacional, argumentan expertos

El mundo gasta sumas enormes en seguridad nacional, en ejércitos, agencias de inteligencia y protección fronteriza. Pero la amenaza más dañina del siglo XXI hasta ahora, según un número creciente de expertos en salud pública, ha sido biológica, no militar. Y las herramientas y la mentalidad utilizadas para abordar las amenazas a la seguridad nacional, sostienen, deberían aplicarse a la preparación para pandemias.

En un nuevo artículo de opinión publicado en STAT News, el médico y experto en políticas de salud David Blumenthal y el politólogo James A. Morone defienden que las pandemias deberían tratarse formalmente como amenazas a la seguridad nacional, con la financiación dedicada, la autoridad institucional y la planificación estratégica que dicha designación implica.

Una mentalidad de seguridad para la salud pública

El núcleo del argumento es directo: los brotes de enfermedades infecciosas pueden matar a más personas, causar más daños económicos y desestabilizar sociedades más rápidamente que la mayoría de las amenazas de seguridad convencionales. Solo la COVID-19 ha causado más de 7 millones de muertes reportadas a nivel mundial, una cifra que es casi con certeza un subregistro significativo, y billones de dólares en pérdidas económicas.

Sin embargo, la preparación para pandemias se trata típicamente como una especialidad de salud pública más que como una prioridad de seguridad nacional. La financiación para la prevención y respuesta a pandemias suele ser fragmentaria, reactiva y vulnerable a los ciclos presupuestarios. Cuando la crisis inmediata pasa, la atención política se desplaza a otro lugar y la infraestructura construida en respuesta se deja atrofiar.

«Una mentalidad de seguridad nacional puede ayudar a prevenir y minimizar el daño de futuras pandemias», escriben Blumenthal y Morone, argumentando que el mismo pensamiento estratégico aplicado a las amenazas militares, planificación de escenarios, recopilación de inteligencia, almacenamiento, simulacros regulares y estructuras institucionales dedicadas, debería aplicarse a las amenazas biológicas.

Qué cambiaría

Tratar las pandemias como amenazas a la seguridad nacional tendría consecuencias prácticas. Significaría una financiación plurianual dedicada que no dependa del ciclo de brotes. Significaría situar la preparación para pandemias bajo estructuras institucionales con autoridad para obligar a la acción en todos los organismos gubernamentales, en lugar de dejarla en manos de departamentos de salud que deben negociar para obtener recursos y cooperación.

También significaría un enfoque diferente de la inteligencia y la vigilancia. Las agencias militares y de inteligencia monitorean rutinariamente los acontecimientos globales en busca de señales de amenazas emergentes. Un enfoque de seguridad nacional para las pandemias invertiría en capacidades similares para la vigilancia de patógenos, monitoreo de aguas residuales, seguimiento de patrones de enfermedades inusuales y análisis de datos genómicos en tiempo real.

Los autores se basan en la experiencia estadounidense con la COVID-19, señalando que el sistema de salud pública fragmentado del país, la financiación inconsistente y la falta de autoridad centralizada contribuyeron a uno de los peores resultados pandémicos entre los países de altos ingresos. Sostienen que un marco de seguridad nacional habría obligado a una acción más temprana y coordinada.

El desafío de la atención sostenida

Uno de los problemas centrales de la preparación para pandemias es político: la amenaza es invisible entre brotes y las inversiones requeridas son grandes. Los presupuestos de defensa no enfrentan el mismo problema, porque las amenazas militares se asumen como continuas incluso cuando no hay conflicto inminente.

Blumenthal y Morone sostienen que replantear las pandemias como amenazas de seguridad cambiaría esta dinámica. Si se aplicara la misma lógica, que la preparación debe ser constante incluso cuando la amenaza no es visible, la financiación para pandemias se volvería estructuralmente estable en lugar de estar impulsada por las crisis.

El artículo de opinión llega en un momento en que el mundo todavía está digiriendo las lecciones de múltiples brotes recientes, incluida la pandemia de COVID-19 y el brote del virus Ebola Bundibugyo de 2025 en Uganda. Los funcionarios de salud internacional han advertido repetidamente que la próxima pandemia podría ser más grave que la COVID-19 y que la ventana para fortalecer la preparación global se está estrechando.

Si el marco de seguridad nacional puede cambiar el comportamiento político, o si la preparación para pandemias continuará siguiendo el patrón familiar de pánico y abandono, sigue siendo una pregunta abierta. Pero el argumento está ganando terreno, y los autores esperan que ayude a reformar la forma en que los gobiernos piensan sobre la amenaza.


Fuentes

[1] Blumenthal, D. y Morone, J.A. «It’s time to treat pandemics as threats to national security.» STAT News (First Opinion), 20 de julio de 2026. https://www.statnews.com/2026/07/20/pandemics-national-security-threats/

Traducido por Alessandra

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