Expertos advierten sobre un alarmante aumento de la explotación sádica en línea de menores

Una nueva y perturbadora forma de explotación infantil en línea está aumentando en todo el mundo, con depredadores que utilizan plataformas cifradas para coaccionar a niños a cometer actos de violencia extrema, autolesiones e incluso suicidio, a menudo transmitidos en vivo para una audiencia de otros abusadores.

El Centro Nacional para Menores Desaparecidos y Explotados (NCMEC) informa que los reportes de “explotación sádica en línea” (SOE) saltaron de 508 en el primer semestre de 2024 a 1.093 en el primer semestre de 2025, un aumento del 115%. El Departamento de Seguridad Nacional ha emitido advertencias describiendo la SOE como impulsada por “una red de actores criminales que están principalmente involucrados en extorsionar a menores para cometer delitos sexuales digitales y del mundo real; cometer actos criminales contra personas, propiedades y animales; y promover la autolesión y el suicidio”.

Los grupos, a menudo denominados internamente como “The Community” o “The Com”, operan a través de fronteras internacionales utilizando Discord, Telegram, plataformas de juegos y otros servicios cifrados. Tienen jerarquías, líderes y, a veces, miles de miembros. Se dirigen a niños vulnerables, aquellos con antecedentes de enfermedades mentales, depresión o redes de apoyo débiles, ganándose su confianza o fingiendo interés romántico antes de exigir actos de violencia cada vez mayores.

Fallon McNulty, directora de la CyberTipline en NCMEC, dijo que el centro continúa recibiendo docenas de reportes cada mes de menores que son extorsionados para lastimarse a sí mismos. Los casos que se reportan representan solo una fracción del total, según expertos, porque muchas víctimas están demasiado avergonzadas o asustadas para denunciar.

La explotación sigue un patrón consistente. Un agresor inicia el contacto en una plataforma pública, construye una relación y convence al niño de producir una imagen o video. Ese material se convierte en una herramienta de presión. El agresor lo comparte con otros miembros del grupo, quienes se unen al chantaje, amenazando con divulgar el material a familiares y amigos a menos que el niño produzca contenido más extremo, actos de autolesión, crueldad animal y, en los casos más graves, suicidio transmitido en vivo.

Abbigail Beccaccio, jefa de la Unidad Operativa de Explotación Infantil del FBI, dijo que miles de niños han sido blanco de estos grupos. “La gente no está entendiendo la gravedad, la velocidad a la que sus hijos pueden convertirse en víctimas”, dijo. “Estos son agresores que tienen la capacidad de cambiar la vida de su hijo en cuestión de minutos”.

Una característica perturbadora de la SOE es que los agresores son a menudo niños mismos. Niños y adolescentes se atacan entre sí, utilizando los mismos métodos que los depredadores adultos, y el comportamiento es frecuentemente descartado como “cosas de niños”.

La naturaleza global de estas redes las hace difíciles de vigilar. Operan a través de jurisdicciones, moviéndose entre plataformas a medida que las autoridades actúan. Pero las agencias de aplicación de la ley en múltiples países ahora están tratando la SOE como una prioridad, y organizaciones como la Policía Federal Australiana han emitido advertencias públicas sobre su propagación.

El problema fundamental es estructural. Las plataformas de mensajería cifrada proporcionan un refugio seguro para los abusadores. Las plataformas de juegos proporcionan acceso a los niños a gran escala. Las redes sociales proporcionan el punto de contacto inicial. Y el anonimato de internet hace que sea casi imposible para los padres saber lo que está sucediendo hasta que es demasiado tarde.

Traducido por Alessandra

Scroll to Top