
Los bombardeos aéreos israelíes en el sur del Líbano han causado daños catastróficos a algunos de los asentamientos habitados de forma continua más antiguos de la Tierra. La antigua ciudad fenicia de Tiro —un sitio Patrimonio Mundial de la UNESCO— y la fortaleza cruzada del siglo XII del Castillo de Beaufort han sido impactadas.
El ministro de Cultura libanés, Ghassan Salame, condenó los ataques y dijo que está en contacto con sus contrapartes en todo el mundo y con organizaciones internacionales “para llamar su atención sobre los enormes daños a sitios arqueológicos y distritos patrimoniales” en el sur del Líbano.
“Una gran cantidad de estos sitios gozan de protección reforzada por parte de la UNESCO”, declaró Salame, “lo que hace necesario protegerlos de cualquier ataque aéreo o de artillería israelí”.
Tiro: La Reina de los Mares
Tiro, fundada alrededor del 2750 a.C., fue una metrópolis fenicia, luego conquistada por Alejandro Magno, y más tarde un centro romano y bizantino. Es una de las ciudades habitadas de forma continua más antiguas del mundo. Los romanos construyeron allí un arco de triunfo, acueductos y un hipódromo que aún se mantienen en pie.
En los últimos días, Israel emitió advertencias de evacuación para amplias zonas de la ciudad y llevó a cabo intensos bombardeos. Uno de los edificios atacados estaba ubicado en un mapa mostrado por el ejército israelí como muy cercano al área arqueológica de la ciudad. Dos horas después de la advertencia, imágenes de la AFP mostraron una bola de fuego y humo elevándose desde el distrito.
Los ataques impactaron el barrio de al-Athar, cuyo nombre significa “sitio arqueológico” en árabe. Videos mostraron humo elevándose sobre las ruinas antiguas.
Tiro ya había sido atacada varias veces desde el 2 de marzo, cuando las hostilidades entre Israel y Hezbolá se intensificaron nuevamente tras el inicio de la guerra estadounidense-israelí contra Irán. En marzo, un ataque israelí dañó la entrada del sitio arqueológico de al-Bass, otra zona declarada por la UNESCO en Tiro que incluye una necrópolis milenaria. En abril, un ataque alcanzó y dañó el santuario del Profeta Shamoun al-Safa en la aldea de Shamaa.
A principios de este año, el sitio declarado por la UNESCO recibió un impacto a solo metros de distancia, matando a ocho personas. Los empleados del museo esperaban que el emblema azul de la UNESCO los protegiera. No fue así.
Castillo de Beaufort
Situado en una colina estratégica en el área de Arnoun con vista al sur del Líbano, el Castillo de Beaufort ha sido un bastión militar desde las Cruzadas. Ofrece vistas imponentes de la frontera israelí y el interior libanés.
Un corresponsal de la AFP vio humo cerca del castillo después de lo que parecía ser fuego de artillería. La municipalidad de Arnoun condenó “el ataque que apuntó” al sitio e instó a las autoridades a protegerlo “de más daños”.
El castillo tiene una historia con Israel: durante su ocupación de veinte años del sur del Líbano que terminó en el año 2000, las fuerzas israelíes utilizaron el Castillo de Beaufort como base militar.
Un patrón de violaciones
En noviembre de 2024, la UNESCO otorgó a 34 sitios patrimoniales en el Líbano, incluidos Tiro y el Castillo de Beaufort, “protección reforzada provisional” bajo la Convención de La Haya de 1954. La convención establece que el incumplimiento “constituiría violaciones graves” y sería motivo de enjuiciamiento.
En abril de 2026, la UNESCO agregó otros 39 sitios libaneses a la lista.
Los daños no se han detenido. “No hay presencia militar o de seguridad en los sitios”, dijo Salame en marzo, después del impacto en al-Bass. “Tal argumento no puede usarse para bombardearlos o dañarlos”.
El primer ministro Nawaf Salam dijo en X que “nada puede justificar los ataques en curso contra las regiones de Tiro y Nabatiye y la destrucción de sus monumentos históricos”.
Pero los bombardeos continúan. El Ministerio de Salud libanés reporta que la cifra de muertos por los ataques israelíes desde el 2 de marzo ha aumentado a 3666, con más de 11 000 heridos. Más de un millón de personas —aproximadamente una quinta parte de la población del Líbano— han sido desplazadas.
Nader Saqlawi, director de excavaciones arqueológicas en el sur del Ministerio de Cultura libanés, dijo que cree que los ataques a los sitios patrimoniales son intencionales. “Los israelíes lo saben todo. Saben tu número de zapato”, dijo. “Y saben muy bien que este es un sitio arqueológico”.
Traducido por Alessandra

