
En una extensa entrevista con el podcaster Joe Rogan, el vicepresidente estadounidense dijo que Jeffrey Epstein “parecía” estar conectado con elementos del “deep state israelí”.
El vicepresidente JD Vance ha hecho lo que pocos funcionarios estadounidenses han hecho públicamente: decir en voz alta lo que muchos callan sobre Jeffrey Epstein.
En una entrevista con el podcaster Joe Rogan, Vance afirmó que el fallecido delincuente sexual convicto tenía conexiones con los “más altos niveles” de los servicios de inteligencia tanto de EE.UU. como de Israel. Epstein, dijo, “parecía” estar conectado con elementos del “deep state israelí”.
La declaración es notable porque proviene del vicepresidente en funciones de los Estados Unidos. Durante años, la cuestión de las conexiones de Epstein con los servicios de inteligencia ha rondado el margen del discurso dominante. Registros desclasificados del FBI muestran que los posibles vínculos de Epstein con la inteligencia israelí eran tratados como una preocupación formal de contraespionaje. Pero ningún funcionario estadounidense del rango de Vance lo había expresado tan claramente.
El momento también es significativo. La administración Trump ha publicado millones de páginas de los archivos de Epstein del Departamento de Justicia, y las revelaciones han renovado el escrutinio de las relaciones del financiero con figuras políticas y de inteligencia. Entre las conexiones que han llamado la atención: los vínculos inusualmente estrechos de Epstein con el ex primer ministro israelí Ehud Barak, quien visitó la residencia neoyorquina de Epstein en múltiples ocasiones.
Las relaciones de Epstein se extendían mucho más allá de Israel. Cultivó conexiones con políticos estadounidenses, multimillonarios, realeza y académicos. Pero la dimensión de inteligencia fue siempre la más sensible. Epstein dirigía una red global de influencia que se intersectaba con los mundos de la inteligencia, la diplomacia y las finanzas. Su condena por tráfico sexual en 2019 y su posterior muerte bajo custodia federal no resolvieron las preguntas sobre quién lo habilitó y por qué.
Es poco probable que los comentarios de Vance en el podcast de Rogan sean la última palabra. La publicación de los archivos de Epstein ha generado un interés intenso, y los comentarios del vicepresidente solo aumentarán la presión para obtener más revelaciones. La pregunta sobre qué sabían las agencias de inteligencia estadounidenses e israelíes sobre Epstein, y cuándo lo sabían, sigue en gran medida sin respuesta.
La entrevista con Rogan le dio a Vance una plataforma para abordar el tema Epstein de una manera que las conferencias de prensa formales rara vez permiten. No proporcionó pruebas para sus afirmaciones, y su caracterización de las conexiones de Epstein como “pareciendo” existir deja espacio para la ambigüedad. Pero que un vicepresidente en funciones invoque la frase “deep state israelí” en relación con Epstein es una ruptura con el lenguaje cuidadoso que suele rodear el tema.
Si los comentarios de Vance conducen a una investigación más profunda o siguen siendo una nota al pie en una historia larga y extraña dependerá de lo que contengan realmente los archivos publicados. Pero la señal ha sido enviada.
Traducido por Alessandra

