
Un hombre al que se le extirpó y congeló tejido testicular a los 10 años, antes de una quimioterapia para tratar la anemia falciforme, ha recuperado su capacidad de producir esperma después de que el tejido le fuera trasplantado de vuelta a su cuerpo 16 años después. El procedimiento, presentado en la reunión anual de la Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología en Londres y publicado como preimpresión en medRxiv, es la primera demostración en humanos de que el tejido testicular prepuberal puede crioconservarse durante largos períodos y luego utilizarse para restaurar la fertilidad.
El caso
En 2008, cirujanos del Hospital Universitario de Bruselas extirparon un testículo a un niño de 10 años y congelaron su tejido en múltiples fragmentos. El niño estaba a punto de someterse a quimioterapia y a un trasplante de células madre sanguíneas para tratar la anemia falciforme, tratamientos que suelen destruir las células germinales responsables de la producción de esperma.
Más de una década después, el paciente, ya adulto, resultó incapaz de producir esperma normal tras un período de monitoreo de dos años. En el procedimiento de trasplante, 11 fragmentos de tejido, congelados durante 16 años, se injertaron ya sea en el testículo restante o bajo la piel del escroto. Después de un año en el entorno hormonal adulto, los injertos fueron examinados.
Los investigadores, liderados por Ellen Goossens de la Vrije Universiteit Brussel, encontraron células madre productoras de esperma y signos de producción activa de esperma en varios de los injertos. En una muestra, encontraron un único espermatozoide maduro. El tejido restante se conservó con la esperanza de que pudieran recolectarse más espermatozoides más adelante para su uso en fertilización in vitro.
Lo que significa
Más de 3.000 niños en 16 centros de Europa, Australia y Estados Unidos habían crioconservado tejido testicular entre 2002 y 2022, con la esperanza de que la tecnología futura les permitiera utilizarlo, según una encuesta de 2024 publicada en Human Reproduction Open. Este caso proporciona la primera prueba de que el enfoque puede funcionar en humanos.
“Este es un avance importante”, dijo Rod Mitchell, endocrinólogo pediátrico de la Universidad de Edimburgo que no participó en el trabajo. “Esto ofrece esperanza a los niños prepúberes que enfrentan tratamientos, como quimioterapia y radioterapia, que pueden afectar su fertilidad futura”.
El éxito es particularmente significativo porque el tejido había estado congelado durante 16 años, lo que demuestra que la crioconservación a largo plazo no necesariamente compromete la viabilidad. Para los niños pequeños que no pueden proporcionar una muestra de esperma antes del tratamiento, el banco de tejidos ha sido la única opción, y se ha ofrecido sin ninguna garantía de que alguna vez funcionara.
Limitaciones y próximos pasos
El procedimiento produjo un único espermatozoide maduro, no un embarazo funcional. Queda por demostrar si ese espermatozoide puede fertilizar un óvulo y conducir a un embarazo saludable. Sin embargo, el hallazgo de que los injertos pudieron producir células madre productoras de esperma sugiere que, con un mayor refinamiento, se podría generar un suministro confiable.
El trabajo se ha presentado en una conferencia y se ha publicado como preimpresión en medRxiv, pero aún no ha pasado por una publicación revisada por pares. Los autores señalan que detuvieron el análisis después de encontrar el espermatozoide único, conservando el tejido del injerto restante para intentar recolectar más espermatozoides para su uso futuro en FIV.
Fuentes
1. H. Ledford, “Man’s ability to make sperm restored after testicular tissue transplant: what scientists think”, Nature News, 17 de julio de 2026. https://www.nature.com/articles/d41586-026-02191-3
2. E. Goossens et al., preimpresión de medRxiv (2026). DOI: 10.64898/2026.03.04.26347483
3. K. Duffin et al., “Fertility preservation for prepubertal boys: lessons from a cross-sectional survey of global experience”, Human Reproduction Open (2024). DOI: 10.1093/hropen/hoae010
Traducido por Alessandra

