Avión de reconocimiento ruso viola el espacio aéreo japonés sobre las disputadas Islas del Norte

Un avión de reconocimiento ruso IL-20 ingresó al espacio aéreo territorial japonés el viernes, sobrevolando directamente los Territorios del Norte que Moscú tomó al final de la Segunda Guerra Mundial y nunca ha devuelto.

Japón lanzó un caza de la Fuerza Aérea de Autodefensa en respuesta. La trayectoria de vuelo del avión ruso trazó un amplio arco: desde el continente asiático sobre el mar de Ojotsk, hacia el sur hasta el Pacífico frente a la prefectura de Miyagi, y de regreso al mar de Japón por el mismo corredor. Fue una demostración de alcance y un recordatorio de la geografía: los Territorios del Norte se asientan sobre las rutas entre los puertos rusos del Pacífico y el océano abierto, y Moscú trata esa posición como un activo permanente.

Un funcionario del Ministerio de Defensa reconoció sin rodeos que Japón está actualmente “virtualmente imposibilitado de ejercer jurisdicción” sobre las islas. La declaración fue notable por su franqueza: el gobierno en Tokio no puede hacer valer sus propias reclamaciones territoriales sobre las cuatro islas ,Etorofu, Kunashiri, Shikotán y el grupo Habomai, que la Unión Soviética tomó en los últimos días de la guerra del Pacífico.

El incidente no era nuevo en su tipo. Las aeronaves militares rusas sondean el espacio aéreo japonés periódicamente, usualmente probando los tiempos de respuesta de la defensa aérea y señalando la soberanía de Moscú sobre la cadena en disputa. Pero la intrusión del viernes tenía un filo adicional. Rusia está estancada en su guerra en Ucrania y se ha visto forzada a redesplegar tropas desde sus distritos orientales hacia las líneas del frente. Sin embargo, todavía tiene la capacidad ,y la voluntad, de enviar aeronaves de reconocimiento en vuelos provocativos sobre territorio que Japón considera propio.

We believe news should be guided by evidence, not sensationalism. Your support helps make that possible.

Make a difference

La disputa territorial ha bloqueado un tratado de paz formal entre Tokio y Moscú durante 81 años. La posición de Japón no ha cambiado: quiere las islas de vuelta como condición previa para poner fin al estado de guerra que técnicamente existe desde 1945. La posición de Rusia tampoco ha cambiado: posee el territorio, y ningún gobierno japonés ha podido cambiar ese hecho mediante negociación, presión o incentivos económicos.

La intrusión del IL-20 también fue un mensaje sobre la jurisdicción. Al sobrevolar los Territorios del Norte y luego abandonar el espacio aéreo japonés cuando eligió hacerlo, Rusia demostró que controla el acceso a las islas, y que Japón, con todas sus protestas y cazas desplegados, no puede alterar esa realidad. Un funcionario del Ministerio de Defensa dijo que el tema territorial “debe resolverse mediante negociaciones diplomáticas”. Pero la diplomacia ha tenido ocho décadas para funcionar, y la trayectoria de vuelo del IL-20 fue un recordatorio de que mientras Japón habla, Rusia actúa.

Traducido por Alessandra

Scroll to Top