
El presidente libanés Joseph Aoun partió de Beirut el sábado rumbo a Washington para su primera reunión cara a cara con el presidente Trump en la Casa Blanca el 21 de julio, con conversaciones que se espera se centren en la retirada de Israel del sur del Líbano y el futuro del frágil alto el fuego.
La visita de Aoun se produce después de que el Líbano e Israel firmaran el mes pasado un acuerdo marco negociado por Estados Unidos destinado a poner fin a la guerra entre Israel y Hezbolá. El acuerdo fue el resultado de varias rondas de conversaciones directas en Washington, pero los críticos dicen que fue aceptado bajo presión estadounidense mientras las tropas israelíes continuaban expandiendo su ocupación del sur del Líbano.
El presidente libanés dijo que esperaba que la reunión “traiga resultados positivos para el Líbano”, afirmando que reflejaba “un nivel sin precedentes de interés estadounidense en el Líbano y de apoyo de Estados Unidos a los esfuerzos para encontrar una solución duradera al ciclo de guerras y ataques israelíes contra nuestro país”.
Según el acuerdo marco, se establecerían “zonas piloto” en el sur del Líbano donde el ejército libanés se desplegaría, ejercería control total y desarmaría a Hezbolá. Las fuerzas israelíes se retirarían paralelamente de esas áreas. Pero el acuerdo ha generado preocupación entre diplomáticos y funcionarios libaneses debido a su incierto estatus legal y la ausencia de un cronograma fijo para la retirada israelí.
“Usted no acepta nada menos que el fin de la ocupación israelí en el sur del Líbano”, dijo Aoun antes de su partida.
Las conversaciones se complican por una profunda desconfianza. El embajador de Israel en Estados Unidos, Yechiel Leiter, calificó las negociaciones como un “desastre” y cuestionó si Hezbolá sería realmente desarmado. “Acordamos un alto el fuego con la condición de que Hezbolá se retirara hacia el norte. ¿Sigue siendo vinculante ese acuerdo?”, preguntó en la última ronda de conversaciones.
El alto el fuego, firmado a finales de junio después de meses de combates, sigue siendo inestable. Hezbolá ha acusado a Israel de violaciones, incluido abrir fuego contra civiles cerca de Nabatiya, mientras que Israel insiste en que el grupo debe ser retirado de la zona fronteriza antes de cualquier retirada completa.
Después de Washington, se espera que el Líbano e Israel celebren otra ronda de conversaciones en Roma, aunque funcionarios libaneses dicen que no recibieron aviso previo del cambio de sede.
La visita de Aoun es observada de cerca en Beirut, donde el gobierno camina por una línea estrecha entre las demandas de Hezbolá de una retirada israelí completa y la insistencia de Washington en que el Estado libanés demuestre que puede controlar su propio territorio. La reunión pondrá a prueba si Trump está dispuesto a presionar a Israel para que cumpla sus compromisos de retirada, o si el acuerdo marco es solo una cobertura diplomática para una ocupación indefinida.
Traducido por Alessandra

