
La Unión Europea y el Reino Unido siguen estrategias de soberanía digital cada vez más divergentes en 2026, con Bruselas priorizando la aplicación regulatoria y Londres apostando por alianzas tecnológicas impulsadas por el mercado. Esta brecha refleja un realineamiento más amplio de la política tecnológica posterior al Brexit, mientras ambas jurisdicciones buscan afirmar el control sobre sus ecosistemas digitales sin perder competitividad económica.
La Comisión Europea adoptó el Marco Europeo de Identidad Digital el 23 de julio, exigiendo que todos los estados miembros ofrezcan a sus ciudadanos una cartera de identidad digital para 2028. La cartera permitirá el acceso seguro a servicios públicos y la firma electrónica cualificada, con estándares técnicos definidos por el Instituto Europeo de Normas de Telecomunicaciones. El reglamento incluye una referencia al soporte de actualizaciones biométricas para garantizar que la cartera siga siendo utilizable a medida que evoluciona la tecnología de autenticación.
El comisario europeo de Mercado Interior, Thierry Breton, señaló que el marco brindaría a los europeos una forma segura y privada de demostrar su identidad en línea sin depender de grandes plataformas tecnológicas.
El enfoque de la UE se basa en regulaciones existentes como la Ley de Servicios Digitales y la Ley de Mercados Digitales, ambas dirigidas a las grandes plataformas en línea en materia de moderación de contenidos, transparencia publicitaria y acceso al mercado. El Marco de Identidad Digital se inserta en esta arquitectura regulatoria más amplia, creando una capa de identidad gestionada por el Estado que compite con los proveedores comerciales de identidad.
El Reino Unido ha optado por un camino distinto. El Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología publicó su Marco de Identidad Digital y Confianza en mayo de 2026, que establece principios para la certificación voluntaria de identidad digital sin imponer su adopción obligatoria. El marco se apoya en proveedores certificados del sector privado y en el Marco de Confianza de Atributos e Identidad Digital del Reino Unido, un enfoque basado en estándares que busca equilibrar la interoperabilidad con la flexibilidad del mercado.
La divergencia va más allá de la identidad digital. El Reino Unido ha firmado acuerdos de cooperación tecnológica con Australia, Japón y Estados Unidos, mientras que la UE se ha centrado en forjar alianzas regulatorias con países afines en materia de protección de datos y gobernanza de la inteligencia artificial. El enfoque británico prioriza la interoperabilidad con los sistemas tecnológicos aliados, mientras que la UE apuesta por la armonización normativa dentro de su propio mercado.
Un análisis del Centre for European Reform publicado el 24 de julio señala que ambos enfoques conllevan riesgos distintos. El modelo regulatorio de la UE podría generar fricciones con socios internacionales y ralentizar la adopción, pero ofrece mayores protecciones al consumidor y garantías de seguridad de datos. El modelo británico, impulsado por el mercado, podría fomentar una adopción e innovación más rápidas, pero corre el riesgo de fragmentación y de una aplicación menos rigurosa.
Los críticos del enfoque europeo sostienen que la identidad digital obligatoria crea una infraestructura de vigilancia y podría llevar a algunas empresas tecnológicas a reducir sus servicios en los mercados europeos. Los partidarios del enfoque británico señalan que los marcos voluntarios podrían no alcanzar el nivel de adopción suficiente para ser efectivos, dejando fragmentado el mercado de la identidad digital.
Ambos modelos se pondrán a prueba en la práctica durante los próximos dos años, a medida que comience la implementación de los dos marcos. El plazo fijado por la UE para 2028 para el despliegue de las carteras en los estados miembros y el programa de certificación en curso del Reino Unido ofrecerán los primeros indicios sobre qué enfoque logra una mayor adopción y eficacia.
Traducido por Alessandra
Fuentes: La UE adopta el Marco Europeo de Identidad Digital (Comisión Europea, 23 de julio de 2026); Marco de Identidad Digital y Confianza del Reino Unido (Departamento de Ciencia, Innovación y Tecnología del Reino Unido, mayo de 2026); Análisis del Centre for European Reform (Centre for European Reform, 24 de julio de 2026)

