Grupos ambientalistas piden a la FCC detener planes de centros de datos orbitales

Una coalición de grupos ambientalistas y de conservación presentó una petición ante la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) exigiendo una suspensión de licencias para proyectos de centros de datos orbitales, advirtiendo que millones de satélites en órbita terrestre baja podrían ser catastróficos para la atmósfera.

Empresas como SpaceX y Blue Origin han propuesto lanzar grandes redes de centros de datos orbitales como alternativa a las instalaciones terrestres que enfrentan una oposición creciente por el uso de energía y suelo. Pero la petición, presentada por Public Employees for Environmental Responsibility, Earthjustice y DarkSky International, sostiene que los planes violan la ley federal al no considerar las consecuencias ambientales.

Las preocupaciones se centran en la contaminación liberada tanto durante el lanzamiento como en la eliminación de satélites. Los cohetes emiten carbono negro, óxidos de nitrógeno, óxido de aluminio y compuestos de cloro. Cuando los satélites fuera de servicio se queman durante la reentrada después de cinco a 15 años, se vaporizan y liberan metales, elementos raros y otros contaminantes en la estratósfera, una región que los científicos apenas comienzan a comprender.

“Estos mismos promotores se han negado a aceptar cualquier investigación sobre los impactos de su autodenominada tecnología épica en el medio ambiente, la ciencia, la economía u otros valores”, señala la petición.

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Steve Volz, exdirector de la oficina de satélites de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, dijo a The Guardian que incluso si los centros de datos orbitales resultaran técnicamente factibles, algo que dudaba, el riesgo ambiental sería significativo.

“Hay muchos materiales complejos en estas cosas, y aunque se quemen, no querrías llenar la atmósfera con desechos de estos más de lo que querrías que salieran de una chimenea”, dijo Volz.

El número de satélites activos ha pasado de aproximadamente 1.400 en 2015 a unos 15.000 en la actualidad, impulsado en gran medida por las megaconstelaciones de banda ancha de Starlink y Amazon. Hasta 100.000 satélites podrían estar en órbita dentro de una década, y las propuestas de centros de datos orbitales representan un salto potencial más allá de esa cifra.

Los científicos advierten que la acumulación de contaminantes podría dañar la capa de ozono, aumentar la exposición a la radiación ultravioleta y generar una contaminación lumínica generalizada. La petición solicita una revisión y una pausa en el otorgamiento de nuevas licencias hasta que se estudien adecuadamente los impactos.

Traducido por Alessandra

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