Trump declara el comunismo como «amenaza mortal» en discurso del Monte Rushmore por los 250 años de EE.UU.

Un discurso nacionalista que rompió con las tradiciones unificadoras de las celebraciones pasadas del Día de la Independencia y vinculó las elecciones de medio término con la lucha contra un enemigo ideológico.

KEYSTONE, Dakota del Sur. En vísperas del cumpleaños 250 de Estados Unidos, el presidente Donald Trump pronunció un discurso en el Monte Rushmore que encuadró al comunismo como la amenaza existencial más grave que la nación haya enfrentado jamás y fusionó la celebración con un mitin de campaña para las próximas elecciones de medio término.

Frente a los rostros graníticos de Washington, Jefferson, Roosevelt y Lincoln, Trump dijo el 3 de julio a una multitud de 4.800 asistentes con boleto que el comunismo representa «una amenaza mortal para la libertad estadounidense» que supera incluso las guerras mundiales, Pearl Harbor y los ataques del 11 de septiembre.

«El comunismo es la mayor amenaza para nuestro país, incluyendo la Primera Guerra Mundial, la Segunda Guerra Mundial, Pearl Harbor o incluso el 11-S», declaró Trump. «Es exactamente lo opuesto a la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad. Es muerte, tiranía y la búsqueda del mal».

Fue la segunda vez que Trump utilizó el Monte Rushmore como escenario para un discurso político divisivo. En 2020, habló allí durante las protestas nacionales por la justicia racial, arremetiendo contra los esfuerzos por retirar estatuas confederadas. Este año, aunque el telón de fondo cambió, la estructura del mensaje seguía siendo la misma: una América bajo asedio cultural, con Trump como su defensor.

«Ahora hay un resurgimiento de la amenaza comunista en nuestra tierra, incluso de recién llegados a nuestro país que abrazan ideas totalmente opuestas a nuestro estilo de vida y a nuestro gran éxito», dijo Trump. «Se puede ser comunista o se puede ser patriota. No se puede ser ambas cosas».

La declaración provocó fuertes vítores entre el público reunido en el monumento de Dakota del Sur. Pero también llamó la atención por su eco de la retórica del «peligro rojo» de la Guerra Fría, que la AP señaló evocaba la década de 1950, cuando los sospechosos de ser comunistas eran incluidos en listas negras y excluidos de empleos y carreras en toda la sociedad estadounidense.

Trump agregó: «No es necesario haber nacido aquí, pero sí hay que amar lo que hemos construido. Hay que amar a nuestro país».

El marco nacionalista era inconfundible. Trump declaró que Estados Unidos es «la nación más exitosa, más realizada y más excepcional que haya existido jamás en la historia humana» y argumentó que la identidad estadounidense misma estaba bajo ataque directo. «No hay libertad estadounidense sin cultura estadounidense, y no hay fundación estadounidense sin el pueblo estadounidense», afirmó.

Aunque Trump no mencionó a ninguna figura política específica en la sección sobre comunismo de su discurso, el contexto era difícil de ignorar. Candidatos socialdemócratas han obtenido una serie de victorias en elecciones primarias antes de los comicios de medio término de noviembre. El más destacado es Zohran Mamdani, el alcalde socialista de Nueva York que ganó la alcaldía en noviembre de 2025, derrotando al candidato respaldado por Trump, Andrew Cuomo. Mamdani pronunció su propio discurso el 3 de julio desde el Ayuntamiento, presentando a Estados Unidos como una nación de contradicciones «que trabaja cada día hacia la perfección en la que fue concebida».

Ese mismo día, más temprano, Mamdani se sentó detrás del escritorio de George Washington y arremetió contra las élites adineradas y las autoridades migratorias. Trump ha llamado repetidamente a Mamdani «candidato comunista» en las redes sociales. Otras ganadoras socialistas en primarias incluyen a Darializa Avila Chevalier, quien derrotó a un congresista demócrata de Nueva York en junio.

Trump pasó directamente de la advertencia sobre el comunismo a las elecciones de noviembre. Dijo a la multitud que la única manera de garantizar victorias republicanas era abolir el filibusterismo en el Senado y aprobar la Ley SAVE America, un proyecto que exigiría a todos los votantes demostrar su ciudadanía estadounidense al registrarse y presentar una identificación con fotografía en las urnas.

«No perderemos una elección en cien años» si los republicanos aprueban estas medidas, dijo Trump.

La Ley SAVE America está estancada en el Senado. El líder de la mayoría, John Thune, quien estuvo presente en el evento del Monte Rushmore, ha reconocido que el proyecto carece de los 60 votos necesarios para superar un filibusterismo. El llamado de Trump a abolir el umbral de 60 votos lo puso en tensión directa con Thune, quien se ha comprometido a proteger el filibusterismo.

La actuación no fue un discurso ordinario del Día de la Independencia. Presidentes desde Gerald Ford hasta Ronald Reagan utilizaron las apariciones de alto perfil del 4 de julio para adoptar tonos unificadores y apolíticos. El discurso de Trump rompió marcadamente con esa tradición, funcionando en cambio como un adelanto de su mensaje de campaña para las elecciones de medio término: que el Partido Demócrata ha sido capturado por radicales socialistas y que solo el control republicano del Congreso puede salvar al país de un enemigo ideológico sigiloso.

El espectáculo de fuegos artificiales en el Monte Rushmore fue restablecido por Trump después de que la administración Biden lo hubiera suspendido por razones ambientales y culturales. Las tribus nativas americanas que consideran sagradas las Colinas Negras se han opuesto durante mucho tiempo a los fuegos artificiales. En 2020, una protesta liderada por activistas nativos americanos bloqueó la carretera hacia el monumento y terminó con arrestos. Este año, no aparecieron manifestantes en la zona designada de la Primera Enmienda.

Trump siguió al discurso del Monte Rushmore con una alocución prevista en el National Mall el 4 de julio, que había promocionado como «el mitin de Trump más espectacular de todos». El calor extremo, con temperaturas pronosticadas superiores a los 38 grados Celsius (100 grados Fahrenheit), retrasó la entrada al Mall hasta las 5 p.m. y obligó a cancelar el desfile anual de Washington.

El fin de semana del Día de la Independencia de dos discursos equivalió a un lanzamiento de campaña a gran escala para las elecciones de medio término disfrazado de celebración de cumpleaños. Al colocar el comunismo en el centro de su argumento, Trump le dio a sus seguidores un enemigo definido y a su Partido Republicano un grito de guerra para noviembre. Si ese mensaje resuena más allá de su base determinará si su predicción de un siglo de dominio republicano fue profecía o fanfarronería.

Traducido por Alessandra

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