La NSF planea retirar 500 millones de dólares de programas científicos fundamentales para financiar una iniciativa de la Casa Blanca

La Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. (NSF) planea expropiar aproximadamente 500 millones de dólares de tres de sus ocho direcciones científicas, rescindiendo la financiación de más de 100 propuestas de investigación que ya habían pasado la revisión por pares, para financiar una iniciativa de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca (OSTP), según un informe publicado el 10 de julio en Nature.

La medida, confirmada por varios miembros del personal de la NSF que hablaron con Nature bajo condición de anonimato por temor a represalias, se dirige a las direcciones de Ingeniería (ENG), Ciencias de la Computación e Información e Ingeniería (CISE) y Ciencias Matemáticas y Físicas (MPS). A los oficiales de programa de estas divisiones se les ha indicado que retiren propuestas que ya habían sido recomendadas para financiación tras la revisión por pares. Muchos investigadores ya habían sido notificados informalmente de que sus adjudicaciones eran inminentes, una práctica estándar en la agencia antes de que se emita la documentación formal.

“La Fundación Nacional de Ciencias de EE.UU. planea expropiar dinero de sus programas científicos fundamentales para financiar una iniciativa de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca”, informó Nature. “La medida tensaría unos presupuestos que ya son ajustados y obligaría a la agencia a rescindir la financiación de propuestas de investigación que están casi finalizadas”.

Un portavoz de la NSF se negó a confirmar la cifra de 500 millones de dólares, pero dijo a Nature que “las propuestas que se reciben pero no se adjudican siguen siendo elegibles para su consideración futura, incluso en el año fiscal 2027, a menos que sean rechazadas o devueltas”.

Una presión adicional

La recuperación de fondos no ocurre de forma aislada. El presupuesto total de la NSF para el año fiscal 2026 es de 8.750 millones de dólares, aproximadamente un 3% menos que en 2025. Dentro de ese total, aproximadamente 1.000 millones de dólares fueron retenidos de todas las direcciones por la dirección de la NSF a mediados de abril y no han sido distribuidos. Si esos 1.000 millones de dólares retenidos no se liberan antes de que finalice el año fiscal el 30 de septiembre de 2026, la mayoría de las direcciones se enfrentarán a reducciones de financiación que superan el 30% en comparación con el gasto previsto para 2025, mucho más que el límite del 5% por dirección que el Congreso incluyó como directiva no vinculante en el proyecto de ley de asignaciones.

Una dirección no se enfrenta a recortes: la de Tecnología, Innovación y Asociaciones (TIP), una dirección establecida en 2022 para acelerar la transferencia de tecnología, recibirá un aumento de financiación de aproximadamente el 30%.

El destinatario de los fondos recuperados parece ser una iniciativa de la OSTP. Informes iniciales en la revista Science sugerían que el dinero se dirigía a NSF X-Labs, un programa de desarrollo tecnológico de 1.500 millones de dólares y 10 años anunciado el 14 de mayo. Pero un portavoz de la NSF dijo a Nature que esa caracterización es “simplemente errónea”. Varios miembros del personal afirman que los fondos se están redirigiendo a un proyecto diferente respaldado por la OSTP, cuyos detalles no se han descrito públicamente. La OSTP no respondió a la solicitud de comentarios de Nature.

La barrera de protección desmantelada

El plan se produce en un contexto de presión política sobre la agencia. La Oficina de Gestión y Presupuesto de la Casa Blanca ha criticado públicamente a la NSF por “gastos innecesarios” y un “creciente fracaso de objetividad”. En abril de 2026, la Junta Nacional de Ciencias, compuesta por 25 miembros, el organismo de supervisión independiente diseñado por el Congreso para aislar a la NSF de la interferencia política, fue destituida por la Casa Blanca por correo electrónico, sin explicación. Más de 2.500 científicos firmaron una carta al Congreso calificando la destitución de “ataque alarmante” a la investigación.

“Necesitamos una Junta Nacional de Ciencias vibrante e independiente que represente todo el espectro de la comunidad científica y de ingeniería”, dijo Dan Reed, científico informático de la Universidad de Utah y expresidente de la Junta Nacional de Ciencias.

Los críticos sostienen que el efecto acumulativo de la retención de abril, la recuperación de mediados de año y la disolución de la JNC representa un cambio fundamental en la forma en que se gobierna la ciencia estadounidense, transfiriendo la autoridad para tomar decisiones sobre la financiación de subvenciones de los procesos de revisión por pares en las direcciones a las prioridades políticas establecidas por la Casa Blanca.

“El Congreso aprobó una directiva no vinculante que instruye a la NSF a distribuir equitativamente los fondos y evitar recortar cualquier dirección en más de un 5 por ciento”, señaló el artículo de Nature. El plan actual parece violar tanto el espíritu como la letra de esa directiva.

El impacto en los investigadores es inmediato. Con el año fiscal terminando en menos de tres meses, y aproximadamente 1.500 millones de dólares en fondos de la NSF recuperados o retenidos, los investigadores principales que creían haber conseguido financiación para el próximo año deben ahora planificar en medio de la incertidumbre. Los estudiantes, los investigadores posdoctorales y el personal cuyos salarios dependen de esas subvenciones se enfrentan a semanas o meses de incertidumbre antes de saber si sus propuestas serán reconsideradas en el año fiscal 2027, suponiendo que el presupuesto y las prioridades de la agencia lo permitan.

Traducido por Alessandra


Fuente: Garisto, D. “NSF plans cuts to core science programs to fund White House initiative.” Nature (10 de julio de 2026). DOI: 10.1038/d41586-026-02135-x

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