
El riesgo genético de obesidad puede sentirse como una sentencia fija, pero un nuevo ensayo controlado aleatorio sugiere que no determina qué tan bien funciona la pérdida de peso basada en la dieta. El estudio GENEROOS, publicado en Nature Communications, encontró que los adultos en el 5% superior de la distribución del puntaje poligénico del IMC perdieron tanto peso a través del asesoramiento dietético como aquellos en el 5% inferior.
Este hallazgo desafía una intuición plausible: que las personas que portan cientos de variantes genéticas asociadas con la obesidad enfrentan una cuesta biológica más empinada al intentar perder peso. Los datos dicen lo contrario.
El ensayo
GENEROOS (Genetic and Environmental Response to Obesity Intervention Study) contactó nuevamente a 38,621 adultos genotipados del biobanco FinnGen en Finlandia. De estos, se seleccionaron 223 participantes de los extremos de la distribución del puntaje poligénico del IMC, el 5% superior (mayor riesgo genético) y el 5% inferior (menor riesgo genético). Fueron aleatorizados 1:1 para recibir 6 meses de asesoramiento dietético estructurado o atención habitual.
La intervención dietética prescribió un déficit de 500 kcal/día con planes de comidas personalizados entregados a través de una aplicación móvil con soporte de chat con un entrenador. El grupo de control no recibió asesoramiento nutricional.
Los resultados
Después de 6 meses, el grupo de intervención dietética perdió un promedio de 1.51 kg/m² de IMC (IC 95%: -1.72 a -1.31), equivalente a aproximadamente el 4.7% del peso corporal. El grupo de control no mostró prácticamente ningún cambio (-0.01 kg/m², IC 95%: -0.22 a 0.19). La diferencia entre grupos fue de -1.50 kg/m² (P < 0.001).
La prueba crítica fue la interacción entre el grupo de puntaje poligénico y el efecto de la intervención. El término de interacción fue 0.06 (IC 95%: -1.33 a 1.44, P = 0.94), inequívocamente no significativo. Las personas en la categoría de mayor riesgo genético perdieron peso al mismo ritmo que aquellas con el menor riesgo genético.
Los participantes en el grupo de alto riesgo genético comenzaron con un IMC basal más alto (aproximadamente 3.0 kg/m² más alto), confirmando que los puntajes poligénicos capturan diferencias biológicas reales. Pero una vez que comenzó la intervención, las trayectorias convergieron.
Por qué esto es importante
La idea de que la predisposición genética determina el éxito de la pérdida de peso ha ganado terreno en el discurso popular, a menudo alimentando un sentido de futilidad. El ensayo GENEROOS probó directamente esta suposición y no encontró evidencia que la respalde.
“Los puntajes poligénicos de todo el genoma actuales para el IMC no parecen ser útiles para estratificar individuos para intervenciones dietéticas de pérdida de peso a corto plazo”, concluyeron los autores.
El estudio no es definitivo por sí solo. Los investigadores reconocen varias limitaciones. El ensayo tuvo poder estadístico para detectar efectos de interacción de medianos a grandes, lo que significa que podrían existir efectos genéticos más pequeños. La duración fue de solo 6 meses, el mantenimiento de la pérdida de peso y las respuestas diferenciales a largo plazo siguen siendo desconocidos. La muestra se extrajo de una sola población finlandesa y los resultados pueden no ser generalizables a otras ascendencias. La cohorte también fue predominantemente femenina (74.9%).
No obstante, el mensaje para la práctica clínica es pragmático: el riesgo genético no debe usarse para denegar o desalentar intervenciones dietéticas, ni para predecir quién se beneficiará más.
El puntaje poligénico
El puntaje poligénico de IMC utilizado en GENEROOS incorporó 1,097,993 SNP derivados de un metaanálisis del GWAS de Yengo et al. (~700,000 individuos) y el GWAS de FinnGen (315,000 individuos). Explicó el 12.7% de la varianza del IMC en la cohorte del Biobanco Clínico Finlandés de Tampere, una fracción sustancial según los estándares de puntajes poligénicos.
Financiamiento y conflictos de interés
El estudio fue financiado por el Consejo Europeo de Investigación bajo la subvención Horizon 2020 n.º 945733 (Andrea Ganna). Ganna es fundador de Real World Genetics Oy, Finlandia. El coautor Ettore Brenna es empleado de Eli Lilly and Company.
Traducido por Alessandra
Fuentes
Rodosthenous RS, Viiri LE, Carson AM, et al. “Dietary intervention and BMI reduction in individuals at the extremes of genetic predisposition to higher BMI: a randomized controlled trial.” Nature Communications (2026). DOI: 10.1038/s41467-026-75224-0

