Por qué el alto el fuego en Gaza no ha detenido los ataques de Israel, 857 muertos y la cifra sigue aumentando

Un alto el fuego debería detener las muertes. Desde que se firmó la tregua en Gaza mediada por Estados Unidos en octubre de 2025, Israel ha matado al menos a 857 palestinos más, incluidos 229 niños, según el Ministerio de Salud palestino y UNICEF.

Las cifras cuentan lo que el lenguaje diplomático intenta ocultar. Solo en los primeros seis meses del alto el fuego, la oficina de medios del gobierno de Gaza documentó más de 2,400 violaciones israelíes, 1,109 ataques aéreos y otros bombardeos de artillería, además de 921 disparos contra civiles. Más de 2,486 personas resultaron heridas. Al menos 50 personas fueron detenidas arbitrariamente.

El llamado alto el fuego no terminó la guerra. Cambió su ritmo.

Un mecanismo clave permitió la violencia continua: la “Línea Amarilla”. El acuerdo de octubre congeló las líneas de batalla donde estaban, lo que significó que las fuerzas israelíes mantuvieron el control de aproximadamente el 53 % de Gaza. Desde entonces, Israel ha expandido esa línea para cubrir aproximadamente el 64 % del enclave, según Reuters. Los palestinos ahora están hacinados en menos de la mitad de su propio territorio, gran parte de él arrasado por los bombardeos.

Se suponía que el acuerdo avanzaría por fases hacia una retirada israelí completa, el desarme de los grupos armados y la reconstrucción. Nada de eso ha ocurrido. Estados Unidos no ha logrado avanzar las conversaciones hacia la segunda fase, dejando el alto el fuego en un estancamiento permanente donde Israel continúa con los ataques y las demoliciones mientras afirma respetar la tregua.

Las condiciones humanitarias apenas han mejorado. Solo unos 145 camiones de ayuda ingresan a Gaza diariamente, muy por debajo de los 600 necesarios. Solo se ha permitido la entrada de aproximadamente el 10 % de los suministros médicos esenciales. La maquinaria pesada para limpiar escombros y reabrir carreteras sigue prohibida. La carne congelada, los huevos y el ganado están mayormente excluidos.

Israel justifica sus ataques acusando a Hamás de violar el acuerdo. Hamás niega las acusaciones y dice que lo ha cumplido plenamente. Pero muchos de los ataques documentados por observadores locales e internacionales tuvieron como objetivo a civiles sin ninguna justificación declarada, agricultores cerca de la Línea Amarilla, pescadores frente a la costa, personas haciendo fila para recibir ayuda.

En un incidente en abril, lanchas cañoneras israelíes mataron a una mujer frente a la costa noroeste de Gaza.

El número total de muertos desde octubre de 2023 ahora supera los 72,700, con miles más desaparecidos bajo los escombros. Se suponía que el alto el fuego detendría la cuenta. En cambio, le ha dado a Israel un marco dentro del cual puede seguir matando a una intensidad menor pero aún mortal, mientras el mundo mira la tregua y finge que la guerra ha terminado.

¿En qué momento un acuerdo que no logra detener las muertes deja de llamarse alto el fuego?

Traducido por Alessandra

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