El tribunal superior de la UE dictamina que las VPN son herramientas legales en un caso emblemático sobre derechos de autor de Ana Frank

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha dictaminado que las redes privadas virtuales son “herramientas técnicas legales”, dando a los defensores de la privacidad una victoria importante en un caso que se originó a partir de una fuente inesperada: los manuscritos de Ana Frank.

La sentencia, emitida en el Asunto C-788/24, aborda una cuestión que se ha vuelto cada vez más urgente a medida que tanto la aplicación de los derechos de autor como la adopción de VPN han aumentado en toda Europa. Si un editor implementa un geobloqueo para restringir el acceso por país a material protegido por derechos de autor, pero un usuario elude esa restricción con una VPN, ¿quién asume la responsabilidad legal?

La respuesta del tribunal es inequívoca: el editor, no el proveedor de VPN.

“La posibilidad de dicha evasión no puede, en sí misma y en todas las circunstancias, ser un factor decisivo para considerar que esas medidas son inadecuadas y, por lo tanto, ineficaces”, dictaminó el TJUE. Los proveedores de VPN “no proporcionan por sí mismos acceso a obras protegidas a los usuarios”.

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El caso comenzó cuando la Fundación Ana Frank, que gestiona los derechos de autor del diario y los manuscritos de Ana Frank, demandó a la Stichting Ana Frank y a organizaciones afiliadas por una edición académica en línea publicada desde los Países Bajos. Partes de la obra de Ana Frank permanecen bajo derechos de autor en los Países Bajos hasta 2037, pero han entrado en el dominio público en Bélgica. Los editores implementaron un geobloqueo para impedir que los usuarios neerlandeses accedieran al material, aunque un usuario con una VPN podría enrutar a través de un servidor belga y eludir la restricción.

La Fundación Ana Frank argumentó que la mera existencia de herramientas de evasión significaba que el geobloqueo era ineficaz, constituyendo efectivamente una comunicación no autorizada al público neerlandés. El TJUE rechazó esa lógica, estableciendo un principio según el cual un geobloqueo eficaz no requiere impenetrabilidad. Los editores que implementan medidas razonables y de última generación están protegidos, incluso si usuarios decididos pueden encontrar una forma de eludirlas.

La responsabilidad por infracción de derechos de autor recae en el editor solo si la medida de geobloqueo no supera la prueba de eficacia en virtud del artículo 6, apartado 3, de la Directiva de la UE sobre derechos de autor. Las VPN por sí solas no hacen que una medida sea ineficaz.

La sentencia llega en un momento en que las VPN enfrentan una creciente presión política en toda Europa. Varios Estados miembros han experimentado con el bloqueo de servicios VPN utilizados para la piratería, y la Comisión Europea ha propuesto medidas, incluida la controvertida legislación Chat Control, que exigirían el escaneo de comunicaciones privadas y cifradas. El reconocimiento explícito del TJUE de las VPN como herramientas legítimas con fines que incluyen la ciberseguridad, el trabajo remoto y la protección de la privacidad complica esos esfuerzos.

El caso ahora regresa al Tribunal Supremo de los Países Bajos, que determinará si las medidas específicas de geobloqueo utilizadas en la disputa de Ana Frank fueron suficientemente efectivas en la práctica. Sin embargo, las directrices del TJUE se aplican a todos los Estados miembros de la UE y determinarán cómo los tribunales nacionales abordan disputas similares.

Para el ecosistema de Internet en general, la sentencia ofrece algo poco común: claridad legal. Los editores tienen salvaguardas claras para implementar geobloqueos sin enfrentar una responsabilidad ilimitada. Los proveedores de VPN tienen cobertura legal contra reclamaciones de derechos de autor basadas únicamente en el comportamiento de sus usuarios. Y millones de europeos que usan VPN con fines legítimos, como acceder a noticias de otros países, asegurar conexiones Wi-Fi públicas o trabajar de forma remota, pueden hacerlo sin que sus herramientas sean clasificadas presuntivamente como dispositivos de infracción.

Fuentes: ‘VPNs are lawful technical tools,’ says EU Court in landmark Anne Frank copyright ruling (Brussels Signal, 22 de julio de 2026); EU Court Declares VPNs Lawful Tools in Anne Frank Copyright Case (WebProNews, 21 de julio de 2026)

Traducido por Alessandra

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