
Fallo de la Corte Suprema garantiza que astronautas puedan votar desde el espacio
Imagen destacada: Una bandera estadounidense visible a través de la ventana de la cúpula de la Estación Espacial Internacional. Crédito: NASA
Cuando el astronauta de la NASA David Wolf emitió su voto desde la estación espacial rusa Mir en 1997, se necesitó un acto especial de la legislatura del estado de Texas para hacerlo legal. Veintinueve años después, la capacidad de los astronautas de votar desde la órbita está ahora protegida por un fallo de la máxima corte del país.
La Corte Suprema de Estados Unidos falló el 29 de junio en Watson contra Comité Nacional Republicano que los votos por correo matasellados el día de la elección pueden contarse hasta cinco días después del día de la elección. La decisión contrarresta directamente una orden ejecutiva emitida por el presidente Trump en marzo de 2026 que intentaba restringir el voto por correo a nivel nacional. Y tiene un impacto directo en un grupo pequeño pero simbólicamente importante de votantes: los astronautas a bordo de la Estación Espacial Internacional.
“No queremos ver barreras que dificulten a alguien ejercer su derecho constitucional al voto”, dijo la astronauta retirada de la NASA Wendy Lawrence, veterana de la Armada y miembro de Astronauts for America, la organización no partidista que elogió el fallo.
Cómo votan los astronautas desde el espacio
El proceso es engañosamente sencillo para una operación que implica enviar una boleta a través del vacío del espacio. Los astronautas de la NASA a bordo de la ISS emiten sus votos mediante boletas electrónicas cifradas transmitidas a través del Sistema de Satélites de Rastreo y Retransmisión de Datos (TDRS) a una estación terrestre en White Sands, Nuevo México. Desde allí, la boleta va al Centro Espacial Johnson en Houston, que la reenvía a la oficina del secretario del condado del astronauta.
El sistema ha estado operativo desde que comenzó la habitación continua de la ISS en noviembre de 2000. Todos los astronautas estadounidenses que han pasado el día de la elección en órbita desde entonces han votado desde el espacio. El requisito clave es que el astronauta debe estar registrado para votar en un estado que permita la transmisión electrónica de boletas de voto ausente. Texas, donde tienen base la mayoría de los astronautas de la NASA, lo permite.
Pero el sistema no es instantáneo. La transmisión de boletas puede enfrentar retrasos en cualquier eslabón de la cadena: desde el sistema de comunicaciones de la ISS, a través de las redes terrestres, hasta las oficinas electorales locales. El periodo de gracia de cinco días confirmado por la Corte Suprema proporciona un margen crucial.
El fallo y sus implicaciones
La juez Amy Coney Barrett, escribiendo para la mayoría, sostuvo que “los estatutos del día de la elección requieren que la elección del electorado se realice el día de la elección. Eso ocurre siempre que el día de la elección sea la fecha límite para que las personas voten, como ocurre en Mississippi. Pero los estatutos del día de la elección no establecen una fecha límite para la recepción de boletas, por lo que no impiden que Mississippi cuente las boletas mataselladas antes del día de la elección pero recibidas después.”
La disidencia, liderada por el juez Samuel Alito, argumentó que “tener una elección en un día particular significaba completar la recolección de boletas ese día” desde la fundación de la nación hasta finales del siglo XX.
Para los astronautas, lo que está en juego es claro. La ventana de cinco días garantiza que una boleta transmitida desde la órbita el día de la elección pero retrasada por un problema de comunicación —un incidente no poco común en la ISS— todavía será contada.
Más allá de la órbita terrestre baja
El fallo adquiere mayor importancia a medida que la NASA planifica misiones tripuladas más allá de la órbita terrestre baja. Una misión a la Luna introduce un retraso de comunicación de ida y vuelta de 2,5 a 5 segundos. Una misión a Marte introduce retrasos de 4 a 24 minutos por trayecto. El principio establecido por Watson contra RNC —que la ley federal no exige la recepción física de una boleta antes del día de la elección, solo que la boleta sea emitida antes de esa fecha límite— proporciona una base legal para el voto en el espacio profundo que de otro modo no existiría.
Astronauts for America hizo explícita la conexión en su declaración elogiando la decisión: “Como astronautas, algunos de nosotros emitimos nuestro voto desde el espacio. Como veteranos militares, muchos de nosotros dependimos del voto por correo. Mantener este periodo de gracia asegura que los astronautas y otros estadounidenses puedan ejercer sus derechos civiles.”
Wendy Lawrence señaló que el tema va más allá de los propios astronautas. Las familias de los astronautas viajan con ellos durante períodos prolongados de entrenamiento en el extranjero. El personal de apoyo a la misión y los contratistas también dependen de las boletas de voto ausente. La propia Lawrence vivió 16 meses a tiempo completo en Rusia durante el programa Shuttle-Mir.
Un contexto más amplio de derechos de voto
El fallo afecta a mucho más que el pequeño número de astronautas en órbita. Trece estados y el Distrito de Columbia tienen leyes similares de periodo de gracia. Solo en California, aproximadamente 400.000 boletas (2,5% de todas las boletas emitidas en la elección de 2024) llegaron durante la ventana de cinco días. El personal militar estacionado en el extranjero, los estadounidenses que viven fuera del país y los votantes en áreas remotas dependen del mismo principio: una boleta enviada a tiempo debe contarse incluso si la entrega se retrasa.
La decisión también rechazó un intento del poder ejecutivo de reformar la administración electoral mediante orden ejecutiva, reafirmando que el Congreso tiene la autoridad constitucional principal sobre el momento y la forma de las elecciones federales.
Para los astronautas que algún día votarán desde una base lunar o una nave espacial con destino a Marte, el fallo resuelve algo que la Constitución nunca abordó explícitamente: si el derecho al voto se extiende a quienes están, literalmente, fuera de este mundo.
Traducido por Alessandra

