
La Comisión Europea ha advertido a Albania de que un proyecto hotelero de lujo respaldado por Jared Kushner, yerno del presidente Trump, podría poner en peligro la candidatura del país para unirse a la Unión Europea. La advertencia, reportada por múltiples medios el 1 y 2 de julio, marca la intervención más enérgica hasta ahora de Bruselas en una controversia que ha llevado a decenas de miles de albaneses a las calles.
El proyecto, valorado en más de 4.000 millones de dólares (3.700 millones de euros), desarrollaría un tramo de costa protegida del Adriático que alberga flamencos, focas monje del Mediterráneo y zonas de anidación de tortugas marinas. Ivanka Trump describió haber descubierto el lugar mientras navegaba en yate con su marido. “Nos detuvimos a nadar”, dijo en un podcast en mayo. “Efectivamente, así es como lo encontramos”.
La Comisión Europea advirtió que el complejo hotelero podría poner a Albania en rumbo de colisión con las normas medioambientales de la UE, específicamente las Directivas de Aves y Hábitats que forman parte de los criterios de adhesión. “Albania debería abstenerse de acciones que puedan socavar el cumplimiento de los criterios de cierre”, declaró a Politico un portavoz de la Comisión, instando a Tirana a derogar las modificaciones de la Ley de Áreas Protegidas y a poner fin a la ley de inversiones estratégicas.
El capítulo 27 de las negociaciones de adhesión a la UE cubre medio ambiente y cambio climático. Albania es considerada una de las favoritas para la membresía, solo detrás de Montenegro entre los actuales países candidatos. Pero la Comisión dejó claro que el progreso en este capítulo depende del cumplimiento, no de las promesas.
El ministro de Medio Ambiente de Albania, Sofjan Jaupaj, informó a la Comisión de que la construcción del proyecto se ha suspendido a la espera de una evaluación completa de impacto ambiental. El gobierno ha asegurado a Bruselas que se respetarán las normas medioambientales europeas. Los permisos de construcción aún no se han emitido. El proyecto también está siendo investigado por SPAK, el organismo anticorrupción de Albania.
Las protestas, bautizadas como la “Revolución de los Flamencos” por los medios locales, llevan semanas celebrándose. Los manifestantes en Tirana han exigido la cancelación definitiva del proyecto. El 15 de junio, unas 20.000 personas se reunieron en la plaza Skanderbeg con pancartas que decían “Albania no está en venta”. Las protestas representan la mayor movilización pública sostenida en Albania desde la caída del comunismo.
El complejo hotelero cuenta con el respaldo de Affinity Partners, el fondo de inversión que Kushner fundó tras dejar la Casa Blanca en 2021. El gobierno albanés aprobó una enmienda a su ley de inversiones en febrero de 2025 que creó exenciones especiales para cualquier proyecto valorado en 50 millones de euros o más. Los críticos afirman que la enmienda fue diseñada para permitir que el proyecto de Kushner eludiera la revisión medioambiental normal.
La controversia tiene implicaciones más amplias. Albania es candidata a la membresía de la UE desde 2014 y abrió negociaciones formales de adhesión en 2022. El país ha logrado avances reales en reforma judicial y Estado de derecho. Pero el proyecto de Kushner ha dado a Bruselas una razón para ralentizar el proceso, y las protestas han puesto al primer ministro Edi Rama en una posición de la que no puede escapar fácilmente.
Si cancela el proyecto, corre el riesgo de ofender a la administración Trump en un momento en que el apoyo estadounidense es importante para la estabilidad de los Balcanes. Si lo deja continuar, pone en riesgo el proceso de adhesión a la UE y una mayor inestabilidad interna.
El proyecto también se inscribe en un patrón más amplio. Trump declaró 2.200 millones de dólares (2.000 millones de euros) en ingresos para 2025, incluidos 26 millones de dólares (24 millones de euros) de nuevas empresas inmobiliarias en el extranjero en Rumanía, los EAU y la India. La Trump Organization ha licenciado su nombre para proyectos desde Bucarest hasta Abu Dhabi. El complejo albanés, respaldado por Affinity Partners de Kushner, extiende ese mismo modelo a los Balcanes Occidentales, donde un pequeño país candidato debe sopesar la legislación de la UE frente a los intereses financieros de la familia del presidente.
La pregunta que hace la Comisión no es sobre Trump o Kushner. Es sobre si un país candidato puede modificar sus leyes para eludir las protecciones medioambientales en favor de un inversor con conexiones políticas. La respuesta a esa pregunta determinará más que el destino de una playa.
Traducido por Alessandra

