El robot de dos brazos de DARPA se dirige a la órbita geoestacionaria para reparar satélites en vuelo

El robot de dos brazos de DARPA se dirige a la órbita geoestacionaria para reparar satélites en vuelo

Imagen destacada: Un cohete SpaceX Falcon 9 despega de Cabo Cañaveral transportando el Vehículo Robótico de Misión de Northrop Grumman. Crédito: John Pisani/Spaceflight Now

El robot reparador de satélites más capaz jamás construido está ahora en camino hacia la órbita geoestacionaria. El Vehículo Robótico de Misión (MRV) de Northrop Grumman despegó a bordo de un SpaceX Falcon 9 desde Cabo Cañaveral el 21 de julio, transportando un par de brazos robóticos diestros desarrollados por el Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. con financiamiento de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA).

La nave espacial, designada formalmente MRV-1, es la pieza central del programa de Servicio Robótico de Satélites Geoestacionarios (RSGS). Su misión es una campaña de una década para inspeccionar, reparar, reabastecer, reubicar y mejorar satélites que nunca fueron diseñados para ser tocados después del lanzamiento.

“Estas son cosas que tienden a ser realmente difíciles”, señaló Ars Technica en su cobertura de la misión, citando a ingenieros que describieron el desafío de construir un sistema robótico capaz de operar en el duro entorno de la órbita geoestacionaria, a 36.000 kilómetros (22.000 millas) sobre la Tierra.

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Un kit de herramientas completo para cirugía orbital

El MRV transporta tres Módulos de Extensión de Misión (MEP) suministrados por Northrop Grumman, esencialmente mochilas propulsoras plug-and-play que se acoplan a los satélites cliente. Cada MEP lleva combustible de maniobra fresco y está diseñado para proporcionar hasta ocho años adicionales de vida operativa a una nave cuyo sistema de propulsión se ha agotado. Los dos primeros clientes contratados son Optus, un operador de telecomunicaciones australiano, y SES de Luxemburgo.

Más allá de la extensión de vida, los dos brazos robóticos le dan al MRV un repertorio mucho más amplio que cualquier reparador orbital anterior. El vehículo puede realizar inspecciones cercanas de satélites que muestren signos de anomalía, reubicar naves en diferentes posiciones orbitales, realizar reparaciones mecánicas e instalar mejoras en satélites lanzados sin ninguna previsión para servicio futuro.

La carga útil del RSGS reúne una asociación inusual de intereses de defensa, civiles y comerciales. DARPA proporcionó el financiamiento y la gestión del programa para el conjunto de brazos robóticos. El Laboratorio de Investigación Naval de EE.UU. diseñó y construyó los brazos y sus accesorios de herramientas. Northrop Grumman integró la carga útil en su plataforma MRV, que opera como el primer reparador orbital robótico multimisión de Estados Unidos. La NASA contribuyó con experiencia técnica a través de sus propios programas de servicio, ensamblaje y fabricación en el espacio.

Un crucero de un año hacia el lugar de trabajo

Tras su lanzamiento desde el Complejo de Lanzamiento Espacial 40 a las 5:15 p.m. EDT (21:15 UTC), el MRV pasará aproximadamente un año viajando hacia la órbita geoestacionaria. El largo crucero permite que la nave verifique sus sistemas gradualmente antes de comenzar las operaciones.

Una vez en estación, el vehículo enfrentará un conjunto de desafíos que las pruebas en tierra solo pueden aproximar. Reparar un satélite en órbita geoestacionaria requiere que los brazos robóticos manipulen objetos en microgravedad mientras enfrentan cambios extremos de temperatura entre la luz solar y la sombra. Los brazos deben ser lo suficientemente precisos para manejar delicados acoplamientos de combustible y conectores eléctricos en naves diseñadas décadas antes de que alguien imaginara que volverían a ser tocadas.

El argumento económico para el servicio en órbita se ha fortalecido a medida que los costos de construcción de satélites han aumentado. Reemplazar un satélite de comunicaciones geoestacionario grande puede costar cientos de millones de dólares incluido el lanzamiento. Extender su vida de seis a ocho años con un módulo de propulsión acoplado, o reparar un solo panel solar atascado, puede ofrecer un valor comparable a una fracción del precio. La capacidad del MRV para realizar ambas tareas desde una sola plataforma lo convierte en la herramienta más versátil en una categoría que, hasta hace poco, apenas existía.

Traducido por Alessandra

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