
En agosto de 2025, el Goldstone Deep Space Complex en California apuntó su antena de 70 metros hacia un objeto cercano a la Tierra llamado 1998 SH2. El radar no vio nada. El asteroide, estimado en 380 metros de diámetro, debería haber sido fácil de detectar. El hecho de que el DSS-14 de Goldstone – la antena de radar planetario más potente del mundo – no detectara nada fue la primera señal de que algo andaba mal.
Un observatorio brasileño, el SONEAR, localizó el objeto el 31 de agosto. Estaba a 190 kilómetros de donde los cálculos decían que debería estar. Para un objeto cuya órbita está determinada por una física gravitacional bien comprendida, un error de 153 segundos de arco no es una discrepancia menor. Es una señal de que algo más que la gravedad está empujando la roca.
La caza de una fuerza oculta
Davide Farnocchia del Jet Propulsion Laboratory de la NASA lideró un equipo para investigar. Calcularon la aceleración no gravitacional que actúa sobre 1998 SH2 y descubrieron que era diez veces mayor que el máximo posible del efecto Yarkovsky – un fenómeno bien conocido en el que un asteroide absorbe la luz solar y la reemite como calor, produciendo un pequeño empuje. Diez veces el máximo de Yarkovsky dejaba solo una explicación: la desgasificación.
Esto fue sorprendente porque 1998 SH2 había sido clasificado como asteroide durante casi tres décadas. No mostraba cola cometaria, ni atmósfera visible, ninguno de los signos habituales de material volátil evaporándose de un núcleo. Los objetos como este tienen un nombre: cometas oscuros. Parecen asteroides pero desprenden material como cometas, y son frustrantemente difíciles de identificar.
El equipo recurrió al Telescopio Canadá-Francia-Hawái y al Very Large Telescope en Chile. Apilando imágenes de larga exposición, resolvieron una tenue cola cometaria de unos 20 segundos de arco – apenas visible, pero inconfundible. La cola estaba compuesta de granos de polvo de aproximadamente 400 micrómetros, liberados entre el 29 de agosto y el 7 de septiembre de 2025. La actividad alcanzó su punto máximo varias semanas después de que el objeto pasara más cerca del Sol, lo que sugiere que el hielo que la alimentaba estaba enterrado profundamente dentro del cuerpo. El objeto ha sido reclasificado como cometa P/1998 SH2.
Por qué esto es importante para la defensa planetaria
El descubrimiento, publicado en Nature Astronomy, tiene implicaciones más allá de los debates de clasificación. De los aproximadamente 285 objetos cercanos a la Tierra actualmente clasificados como asteroides potencialmente peligrosos, una fracción desconocida podrían ser cometas oscuros – objetos cuyas órbitas pueden cambiar de forma impredecible debido a la desgasificación.
La aceleración no gravitacional del hielo que se sublima es caótica. Depende de cuánto hielo haya presente, de lo profundo que esté enterrado y de cómo rote el objeto. A diferencia del efecto Yarkovsky, que sigue una física predecible, la desgasificación puede cambiar la órbita de un objeto de formas difíciles de modelar sin datos detallados del interior.
El equipo de Farnocchia sostiene que es necesario un seguimiento continuo y preciso de todos los objetos potencialmente peligrosos para detectar aceleraciones inesperadas a tiempo. Una roca que se está desgasificando silenciosamente y derivando lentamente de su trayectoria prevista parece, desde tierra, un objeto que ha cambiado repentinamente de rumbo.
Traducido por Alessandra

