
El argumento moral contra la guerra en Irán no ha funcionado. Los tres militares muertos durante el fin de semana elevan el total a 18 fallecidos y más de 440 heridos. El presidente ordenó una décima noche de ataques de todos modos.
Los demócratas están probando entonces un argumento diferente: el precio.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, compareció el martes ante el Comité de Apropiaciones del Senado para solicitar 67.100 millones de dólares adicionales en financiamiento de emergencia para la guerra en Irán y otras prioridades de defensa. La guerra ya ha costado 37.500 millones de dólares desde que comenzó el 28 de febrero, frente a los 29.000 millones que Hegseth estimó en mayo.
La nueva solicitud eleva el presupuesto total del Pentágono para este año a 1,3 billones de dólares. Eso es más que el PIB total de la mayoría de los países del mundo.
Lo que compra el dinero
El desglose revela qué tipo de guerra es esta. De los 67.100 millones de dólares solicitados:
- 32.700 millones para operaciones de guerra directas
- 21.000 millones para municiones, bombas y misiles que se consumen más rápido de lo que pueden ser reemplazados
- 17.300 millones para operaciones y mantenimiento
- 12.100 millones para programas clasificados
- 5.100 millones para ciberseguridad
- 2.400 millones para drones
- 1.700 millones para preparación militar
- 1.500 millones para combustible
- 2.000 millones para prioridades administrativas y apoyo a la Guardia Nacional
Aproximadamente la mitad del dinero es para la campaña en Irán. El resto se destina a otras prioridades de defensa que Hegseth considera necesarias.
El Pentágono ya tiene 75.000 millones de dólares del paquete de reconciliación “One Big Beautiful Bill” aprobado a principios de este año. Hegseth dijo que ese dinero está “destinado a restaurar un ejército que fue ignorado bajo la administración Biden”, una declaración que generó críticas de los demócratas, quienes señalaron que el presupuesto del Pentágono ha crecido cada año independientemente de quién esté en el poder.
El contraataque demócrata
La senadora Patty Murray de Washington: “La solicitud del presidente ni siquiera es principalmente una solicitud para cubrir los costos de la guerra en Irán. Esta solicitud está repleta de peticiones para financiar prioridades no relacionadas del Departamento de Defensa, que deberían considerarse a través de nuestro proceso anual de apropiaciones, no en un suplemento de emergencia”.
La senadora Kirsten Gillibrand de Nueva York: “Está pidiendo 1,5 billones de dólares, dinero ilimitado para bombas, pero dinero insuficiente para el pueblo estadounidense para su atención médica, su alimentación, su vivienda”.
El intercambio captura el argumento político emergente. Los demócratas no pueden detener la guerra mediante la Resolución de Poderes de Guerra, la Casa Blanca dice que el reloj se detuvo durante la tregua de abril. No pueden detenerla mediante la presión pública, la aprobación presidencial sobre la guerra es del 29 % y los ataques continúan. Pero pueden forzar un debate sobre el dinero.
La cuestión es si ese debate importará. Los republicanos en el comité no se opusieron a la solicitud. El senador John Kennedy de Luisiana interrogó a Hegseth sobre Rusia y Ucrania pero no cuestionó el gasto. La senadora Lisa Murkowski de Alaska preguntó si la aprobación del suplemento reiniciaría el reloj de 60 días de la Resolución de Poderes de Guerra, una señal de inquietud, pero no de oposición.
El costo más amplio
Estos son los números que el Pentágono contabiliza. Los números que no contabiliza incluyen: los 14 marineros mercantes muertos en ataques en el estrecho de Ormuz, los más de 1.700 civiles iraníes muertos y los 270.000 millones de dólares en daños a la infraestructura de Irán.
La AIE registró operaciones de crudo físico cerca de 150 dólares el barril en abril, un número que nunca llegó a la pantalla de Brent porque los operadores asumieron que Trump daría marcha atrás antes de una escasez prolongada. Ese supuesto ahora se ha desmoronado.
La pregunta que hizo la senadora Gillibrand, dinero ilimitado para bombas, dinero insuficiente para atención médica y alimentación, es la que nadie en la administración ha respondido. La solicitud de 67.100 millones de dólares se debatirá en las próximas semanas. Si el costo de la guerra se convierte en un pasivo político antes de las elecciones de medio término es una cuestión de aritmética en la que los demócratas están apostando.
Traducido por Alessandra

