
El presidente Trump ha amenazado con aumentar los aranceles a Canadá por el humo de los incendios forestales que cruza la frontera, culpando a Ottawa por no gestionar adecuadamente sus bosques mientras condiciones de aire peligrosas se extienden por gran parte del este de Estados Unidos.
Más de 100 millones de personas en 18 estados y el Distrito de Columbia están bajo alertas de calidad del aire mientras el humo de los incendios forestales canadienses cubre ciudades desde Mineápolis hasta Washington. Lecturas de calidad del aire “muy insalubre” y “peligrosa” se extienden desde el noreste de Minnesota hasta el sureste de Virginia, interrumpiendo la vida cotidiana y amenazando la final de la Copa del Mundo programada para Nueva Jersey.
“Estamos responsabilizando a Canadá por el hecho de que no están manteniendo adecuadamente sus bosques, y la maleza que contienen, y Estados Unidos está siendo invadido innecesariamente por aire sucio, contaminado y poco saludable, cuya calidad es peligrosa y ¡totalmente inaceptable!” escribió Trump en Truth Social.
Dijo que llamaría al Primer Ministro Mark Carney para exigir acción, y sugirió que el “costo de esta contaminación” podría añadirse a los aranceles que Canadá ya está pagando.
“Esto es negligencia deliberada, y se está convirtiendo en un evento anual, que le cuesta a Estados Unidos miles de millones de dólares, cuyo costo de esta contaminación debe por necesidad añadirse a los ARANCELES que Canadá está pagando actualmente”, escribió.
La amenaza llega en una relación comercial ya tensa. La Corte Suprema de EE.UU. dictaminó a principios de este año que Trump no podía usar poderes de emergencia para imponer aranceles, forzando a la administración a usar otros estatutos que requieren largas investigaciones y períodos de comentario público. La administración también se negó a renovar el acuerdo comercial USMCA en su forma actual a principios de este mes.
Trump ha impulsado con frecuencia afirmaciones falsas culpando a la mala gestión de políticos rivales por los grandes incendios forestales. En este caso, los incendios arden en Canadá, un país cuyo gobierno ha enfrentado repetidamente en temas de comercio, gasto en defensa y asuntos diplomáticos desde que asumió el cargo.
El gobierno de Carney aún no ha respondido a la última demanda de Trump. Funcionarios canadienses han señalado anteriormente que la prevención y gestión de incendios forestales se complican por las condiciones climáticas y que muchos de los incendios que arden esta temporada están en áreas remotas donde la supresión es difícil y peligrosa.
La crisis del humo amenaza con interrumpir la final de la Copa del Mundo, el evento deportivo más grande que Estados Unidos ha albergado en años. Los organizadores están monitoreando de cerca las condiciones de calidad del aire, discutiendo planes de contingencia si las condiciones no mejoran para el día del partido.
Si Trump puede añadir legalmente “costos de contaminación” a los aranceles existentes es otra cuestión completamente distinta. El historial del presidente en política comercial ha estado marcado por anuncios audaces seguidos de desafíos legales, y esta amenaza sigue un patrón familiar: identificar un problema, culpar a un gobierno extranjero, anunciar represalias masivas, y dejar que los tribunales resuelvan los detalles.
Traducido por Alessandra

