
Estados Unidos se encuentra en medio del brote más grande de cyclosporiasis jamás registrado. Al menos 1,645 casos confirmados por laboratorio de infección por Cyclospora cayetanensis han sido reportados en 34 estados desde mayo de 2026, con más de 5,100 casos adicionales bajo investigación, lo que eleva el total potencial por encima de 6,700. 141 personas (el 9% de los casos confirmados) han sido hospitalizadas; no se han reportado muertes.
Las cifras representan una escalada dramática en comparación con temporadas anteriores. En la misma fecha de 2025, solo se habían reportado 249 casos a nivel nacional, una diferencia de aproximadamente 6.6 veces.
“Los brotes parecen ser cada vez más grandes año tras año”, dijo Joel Barratt, parasitólogo molecular de la Facultad de Medicina de Emory, quien anteriormente dirigió el equipo de vigilancia de parásitos de los CDC.
Míchigan en el epicentro
Míchigan ha sido el estado más afectado, con aproximadamente 1,251 casos confirmados, unas 25 veces el promedio anual del estado. El condado de Monroe (215 casos), Detroit/condado de Wayne (160) y Ann Arbor/condado de Washtenaw (159) forman el núcleo del brote. Se ha identificado un agrupamiento multistatal concentrado de más de 400 casos en Míchigan, Ohio, Virginia Occidental y Kentucky.
Después de más de 1,000 entrevistas con pacientes, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Míchigan ha señalado a la lechuga y las verduras de hoja verde para ensalada como el vehículo probable. Sin embargo, no se ha identificado definitivamente ningún producto, marca, cultivador o proveedor específico, y los CDC han advertido que “aún no se ha confirmado un alimento específico como la fuente”.
La investigación está utilizando la secuenciación del genoma completo de aislados parasitarios de pacientes para vincular los casos con una fuente común, combinada con investigaciones de rastreo a través de la cadena de distribución de alimentos. Tanto los CDC como la FDA están coordinando con los departamentos de salud estatales.
Un parásito que prospera en el calor
Cyclospora cayetanensis es un protozoo parásito intracelular microscópico que invade las células epiteliales del intestino delgado. La infección ocurre por la ingestión de alimentos o agua contaminados con heces humanas que contienen ooquistes esporulados de Cyclospora. La enfermedad no se transmite de persona a persona, los ooquistes deben madurar (esporular) en el medio ambiente durante una o dos semanas a temperaturas entre 22 y 32 grados Celsius (72-90 grados Fahrenheit) antes de volverse infecciosos.
Los síntomas (diarrea acuosa profusa, calambres abdominales, náuseas, fatiga y pérdida de peso) aparecen típicamente alrededor de una semana después de la ingestión. La enfermedad puede durar semanas o meses si no se trata. El tratamiento estándar es trimetoprima-sulfametoxazol (Bactrim), aprobado por la FDA para la cyclosporiasis.
El diagnóstico requiere pruebas específicas de heces; Cyclospora no se detecta mediante el cultivo bacteriano de heces de rutina. Los CDC han señalado que la cyclosporiasis es “a menudo subdiagnosticada y subreportada”, lo que significa que el número real de enfermedades es probablemente mayor que los recuentos confirmados. Un retraso típico de seis semanas entre el inicio de la enfermedad y la notificación de casos significa que el total final aumentará sustancialmente a medida que se procesen los casos de junio y julio.
Cambio climático y expansión del rango
La magnitud del brote ha llamado la atención sobre el papel del cambio climático en la expansión del alcance geográfico del parásito. Históricamente considerado un patógeno tropical en Estados Unidos, Cyclospora estaba principalmente vinculado a productos importados. Pero los brotes de 2018 y 2020, vinculados a productos estadounidenses cultivados localmente, señalaron un cambio, y el brote actual refuerza esa tendencia.
“Las temperaturas más cálidas están haciendo que las condiciones sean más favorables para que el parásito complete su ciclo de vida en partes del país donde antes no podía sobrevivir”, dijo Barratt, citando un estudio de 2025 en Sustainable Microbiology (Rees y Threlfall) que vincula directamente el cambio climático con la expansión del rango de Cyclospora.
Desafíos de la investigación
La capacidad de respuesta de los CDC se ha visto complicada por limitaciones de personal. Barratt señaló que el equipo de vigilancia de parásitos de la agencia se ha visto debilitado por la reciente reducción de personal gubernamental, que “alentó o forzó la salida de empleados”. Los CDC no comentaron directamente sobre los niveles de personal, pero declararon que “varios equipos participan en la investigación multistatal”.
Lavar los productos no es una defensa confiable: los ooquistes de Cyclospora se adhieren firmemente a las superficies, y la FDA afirma que es poco probable que un enjuague con agua sea totalmente efectivo.
La investigación también enfrenta la posibilidad de que lo que parece ser un brote nacional único pueda involucrar múltiples eventos de contaminación separados. Los CDC han declarado que “no hay evidencia confirmada de un brote multistatal único que comparta una sola fuente de alimento”, dejando abierta la posibilidad de que el panorama nacional refleje varios brotes independientes que ocurren simultáneamente en una ventana climática favorable.
Fuentes
Kozlov M. “El brote de ‘diarrea explosiva’ golpea a EE.UU.: cómo los investigadores buscan su origen”. Nature News, 16 de julio de 2026. https://www.nature.com/articles/d41586-026-02225-w
CDC Health Alert Network Advisory HAN-00531. 14 de julio de 2026.
Rees & Threlfall. “El cambio climático y la expansión del rango geográfico de Cyclospora cayetanensis”. Sustainable Microbiology 2, qvaf019 (2025).
Traducido por Alessandra

