
El presidente Donald Trump ha amenazado con destruir una misteriosa instalación nuclear subterránea enterrada tan profundo en las montañas Zagros de Irán que incluso las bombas antibúnker más potentes de Estados Unidos podrían no alcanzarla.
«Vamos a eliminar la Montaña del Pico. Díganles a los iraníes que se preparen», dijo Trump en una entrevista en el programa Hugh Hewitt Show el lunes. «La estamos vigilando de cerca. No vemos actividad allí. Su situación nuclear no va bien. Cada vez que oímos algo al respecto, la volamos».
El sitio, conocido como Kuh-e Kolang Gaz La,«Montaña del Pico» en traducción,, se encuentra a unos dos kilómetros al sur de la muy dañada instalación de enriquecimiento de Natanz, en el centro de Irán. Imágenes satelitales muestran dos grandes complejos de túneles excavados en la montaña desde aproximadamente 2020.
Qué la hace diferente
Irán ya opera instalaciones nucleares subterráneas. La planta de enriquecimiento de Fordow está enterrada bajo una montaña. Pero la Montaña del Pico está aún más profunda. Expertos del Institute for Science and International Security estiman que los túneles están más allá de la capacidad de penetración de la bomba antibúnker convencional más grande de Estados Unidos, la GBU-57, que puede perforar aproximadamente 61 metros (200 pies) de tierra o 6 metros (20 pies) de hormigón armado.
El sitio podría servir para múltiples propósitos: enriquecimiento de uranio, ensamblaje de centrifugadoras o almacenamiento del arsenal de uranio altamente enriquecido de Irán. La República Islámica no ha revelado públicamente su propósito exacto. Lo que se sabe es que imágenes satelitales de principios de 2026 mostraron una carrera por proteger la instalación de un posible ataque estadounidense o israelí, incluyendo movimiento de vehículos y lo que los analistas describieron como preparativos defensivos en las entradas de los túneles.
Un objetivo que sobrevivió a la guerra
Estados Unidos e Israel han llevado a cabo extensos ataques contra la infraestructura nuclear iraní desde que comenzó la guerra en febrero. El ataque de junio de 2025 contra Natanz utilizó bombas antibúnker. La instalación de Fordow ha sido alcanzada. Pero la Montaña del Pico permanece intacta, al igual que más de 400 kilogramos de uranio enriquecido al 60 por ciento que quedaron cubiertos de escombros tras ataques anteriores; material que permanece sin asegurar y sin contabilizar.
The Jerusalem Post informó en marzo que los funcionarios de defensa israelíes se negaron a dar garantías de que alguna de estas amenazas fuera neutralizada antes del fin de las hostilidades.
Trump sugirió que la Montaña del Pico sería tratada pronto. «Probablemente atacaremos el Pico relativamente pronto», dijo. Agregó que Estados Unidos «los golpeará muy fuerte esta noche y los golpearemos fuerte mañana. Y no hay nada que puedan hacer al respecto».
Irán no ha respondido directamente a la amenaza de la Montaña del Pico. Pero el Ministerio de Relaciones Exteriores iraní dijo que Teherán cumpliría con «compromiso a cambio de compromiso», advirtiendo que el entendimiento mediado por Pakistán con Washington entraba en una fase de crisis mientras Estados Unidos continúa violando el acuerdo marco del 17 de junio.
La pregunta práctica
La cuestión militar es sencilla: si las bombas estadounidenses no pueden alcanzar los túneles, ¿cómo elimina Estados Unidos la Montaña del Pico? Las opciones incluyen operaciones terrestres de fuerzas especiales, ataques de precisión repetidos en las entradas de los túneles para sellarlos, o el uso de armas termobáricas. Ninguna de estas opciones es limpia ni está garantizada. Todas conllevan riesgos de escalada que la Casa Blanca parece dispuesta a aceptar.
Lo que está menos claro es si destruir la Montaña del Pico realmente terminaría con el programa nuclear iraní,o simplemente confirmaría que la única manera de sobrevivir a una campaña de bombardeos estadounidense es construir más profundo, más duro y en más lugares.
Fuente: Al Jazeera, India Today, Al-Monitor, Jerusalem Post, Reuters
Traducido por Alessandra

