
Teherán advirtió a Estados Unidos que se mantenga alejado del estrecho de Ormuz, ordenando a todos los buques comerciales que sigan las rutas establecidas por Irán o enfrenten acciones militares. La advertencia, emitida por el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya de Irán, es la última escalada en un enfrentamiento por quién controla la vía fluvial que transporta una quinta parte del petróleo mundial.
“Irán no permitirá que Estados Unidos interfiera en la gestión del estrecho de Ormuz”, declaró el comando militar en un comunicado difundido por los medios estatales. Advirtió que cualquier intento estadounidense de interrumpir el control iraní de las rutas marítimas “será respondido de forma decisiva y rápida”.
El estrecho, un angosto canal de 34 kilómetros (21 millas) entre Irán y Omán, ha sido un punto de conflicto desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán. Irán ha exigido que todos los petroleros y buques de carga utilicen las rutas que designa y paguen tarifas por el paso, una demanda que Estados Unidos y los estados árabes del Golfo rechazan como una incautación ilegal de aguas internacionales.
Según un acuerdo de tregua interina de 60 días, ambas partes acordaron permitir el paso de los barcos sin interferencias. Pero Teherán insiste en que todavía controla las rutas. Irán ha concedido paso gratuito a los buques chinos como un “gesto de agradecimiento” por el apoyo de Pekín, mientras que todos los demás barcos deben seguir los protocolos de navegación iraníes o enfrentar consecuencias.
“Cualquier incumplimiento, desviación de la ruta designada o desatención a los protocolos de navegación de la República Islámica de Irán en el estrecho de Ormuz será respondido de manera inmediata y contundente por las fuerzas armadas”, indicó el comando Khatam al-Anbiya.
La advertencia se produce mientras continúan las negociaciones para poner fin a la guerra a través de la mediación de Omán y Catar. Un esfuerzo de Omán y una agencia de la ONU para abrir una ruta marítima alternativa cerca de la costa omaní provocó ataques en todo Medio Oriente la semana pasada, lo que subraya lo frágil que sigue siendo cualquier acuerdo.
El Comando Central militar de Estados Unidos, por su parte, se ha reunido con funcionarios de defensa de 12 países de Medio Oriente en Baréin, donde “los líderes subrayaron su compromiso compartido con el libre flujo de comercio a través del estrecho de Ormuz”, una respuesta directa a la posición iraní.
El comando Khatam al-Anbiya también advirtió a Estados Unidos e Israel contra un “error de cálculo”, diciendo que cualquier agresión provocaría una respuesta “severa”. La declaración se emitió mientras Irán se preparaba para el funeral del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, asesinado en los bombardeos iniciales de la guerra, con procesiones que atrajeron a millones de personas y aumentaron la seguridad en todo el país.
El estrecho permanece abierto por ahora. Pero la última advertencia de Irán deja claro que las condiciones de paso ya no están garantizadas. Para cualquier barco que intente transportar petróleo a través del Golfo, la cuestión no es si Estados Unidos disputa la autoridad de Teherán, sino quién tiene el poder real de imponer su voluntad en el agua.
Traducido por Alessandra

