Las colas de gasolina crecen en toda Rusia mientras los ataques de drones ucranianos paralizan el suministro de combustible

Las largas colas en las estaciones de servicio se han convertido en una realidad cotidiana en toda Rusia, mientras la incesante campaña de drones ucranianos contra refinerías de petróleo y depósitos de combustible desencadena la peor crisis de combustible que el país ha enfrentado desde el inicio de la guerra.

Rusia, uno de los mayores productores de petróleo del mundo, ahora raciona la gasolina. En Crimea, las autoridades restringieron las ventas a 20 litros por vehículo por semana, utilizando cupones prepagados que se agotan en minutos tras su publicación en una aplicación de mensajería gubernamental. Los conductores esperan durante horas. Algunas estaciones simplemente se han quedado sin combustible.

La crisis es el resultado directo de una campaña ucraniana sostenida para degradar la cadena de suministro de combustible de Rusia. Durante semanas, los drones ucranianos han atacado refinerías, oleoductos, depósitos de almacenamiento y convoyes de combustible en territorio ruso y en la Crimea ocupada. Los ataques no solo se dirigen a la logística militar, sino a la infraestructura económica que mantiene en marcha la economía de guerra.

El puente de Kerch, que une Crimea con la Rusia continental, ha sido alcanzado repetidamente. El puente de Chonhar, un enlace vial clave, fue atacado nuevamente esta semana. Se han desplegado puentes de pontones, pero su capacidad es limitada. Los camiones cisterna que se dirigen a Crimea son atacados y quedan ardiendo.

El ejército ucraniano afirma que la campaña tiene dos objetivos: negarle a Rusia el combustible que necesita para abastecer a sus fuerzas de primera línea en Ucrania, y llevar la guerra a los rusos comunes que en gran medida han estado aislados de sus costos.

En ese segundo aspecto, está funcionando. Ahora se reportan escasez de gasolina desde el oeste de Rusia hasta el Pacífico. Moscú ha impuesto medidas para combatir la escasez. Rusia ha recurrido a la India para importar gasolina, una reversión humillante para una superpotencia energética.

El impacto económico agrava el problema. GlobalSecurity.org estima que los ataques ucranianos han dejado fuera de servicio una fracción significativa de la capacidad de refinación de Rusia. El Institute for the Study of War informó que la producción de refinación de Rusia cayó aproximadamente una cuarta parte después de los ataques sostenidos contra la refinería Kapotnya cerca de Moscú y otras instalaciones.

El presidente Putin convocó una reunión de emergencia sobre los suministros de combustible a finales de junio. Las autoridades de Crimea declararon el estado de emergencia, ya que la escasez de combustible y agua provocó un éxodo civil de la península.

La crisis de combustible está remodelando la vida cotidiana rusa de maneras que el Kremlin nunca pretendió. Las largas colas, los aumentos de precios y el racionamiento están creando una nueva fuente de descontento público, y Ucrania no muestra señales de ceder.

Traducido por Alessandra

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